QUÉ ES EL EGO y cómo DOMINarlo

COMPRENDER el ego es clave para la armonia y paz mental.

EL EGO DOMINADO ES UNA GRAN HERRAMIENTA, EL EGO DESCONTROLADO ES DESTRUCTIVO.

El ego es parte de nuestra mente. Es la parte que analiza, juzga, critica, intenta controlar, salvar y dominar todos y todo. Tiende a ser muy negativo y limitador. Le encanta ser protagonista e intenta lucirse interior y exteriormente cada vez que lo permitimos. Es importante estar consciente de nuestro ego porque continuamente intentará obligarnos a posicionarnos para evitar nuestro estado neutral, cual es el estado que nos aporta mayor felicidad y bienestar. Debemos estar el 95% de nuestro tiempo en un estado neutral. Aunque el ego opina diferente no debemos posicionarnos hasta que sea completamente necesario para poder tomar una decisión y una manifestación con una intención consciente. El ego a parte tiene la tendencia de intentar convencernos de que somos víctimas de nuestras circunstancias interiores y exteriores para mantener su protagonismo. El ego está en una continua conspiración sin límites si no se domina. Es muy importante controlar y dominarlo, pero no eliminarlo ya que nos puede aportar gran utilidad en momentos concretos dónde nos conviene tener un ojo crítico para poder mejorar algo conscientemente. En una situación de alguna creación o negociación por ejemplo. Para poder identificar el ego en nuestra propia mente y comenzar a conocerlo, limitarlo y dominarlo conviene saber que el ego intenta continuamente crear egregores negativos nutridos por la energía de diferentes núcleos energéticos de bajas frecuencias. Ej. las palabras negativas, la atención de personas que aportan frecuencias y vibraciones bajas etc. Tiene dos tipos de relaciones:

  • El ego contigo mismo (nuestro ser energético/espíritu)

  • El ego y tu entorno (personas, animales, situaciones, sitios etc.)

El ego es igual o incluso más crítico con nosotros mismos que con los de nuestro entorno. Todos podemos reconocer los pensamientos internos que nos hacen sentirnos mal con nosotros mismos y nos quitan la felicidad y bienestar. De allí la importancia de aprender a dominarlo porque se puede convertir en nuestro peor enemigo difícil de escapar ya que parte de nuestra propia mente. Además, cuanto más se deja libre cuando más grande y más protagonismo coge. 

Sabemos que una de las 7 Leyes Universales es el principio de correspondencia, como es adentro es afuera. Al saber esto podemos observar cómo nos comportamos en el exterior para entender cómo nos comportamos con nosotros mismos en el interior. Para la observación nos ayuda saber la forma de operar del ego. Suele utilizar siempre el mismo patrón de comportamiento, por eso es bastante fácil de identificar. La forma de operar suele ser el siguiente:

  1. Analiza

  2. Juzga

  3. Intenta salvar (a veces)

  4. Crítica

  5. Busca aliados para aumentar el conflicto para crecer energéticamente

  6. Se victimiza

  7. Busca un culpable exterior o interior

El proceso se puede comparar con un serpiente que muerde su propia cola manteniéndose en su miseria creada por sí mismo.

En nuestra era es muy normal que el ego tenga mucha presencia cuando comenzamos a hacernos consciente de nuestra mente. Lo bueno es que cuando fijamos nuestra intención y atención en comenzar a querer identificar y domarlo, podemos fácilmente aplicar la acción que nos permite reducir y dominarlo paso a paso. Es importante tener en cuenta que nuestro ser energético/espíritu es el que dirige nuestras 4 dimensiones; físico, mental, emocional y energético. Es el comandante, el líder, el jefe. El término da igual, pero es importante tener en cuenta que nuestra mente igual que el físico y las demás dimensiones necesitan un comandante que manda las órdenes. Sin estas órdenes nuestra mente va en autopiloto creando pensamientos sin control igual que iría nuestro físico crearía movimientos sin control. El resultado sería desastroso. La única diferencia es que el movimiento no controlado se ve en el exterior y es más fácil de detectar que los pensamientos sin control que están en el interior y no se pueden detectar en el exterior. El ego al ser una parte de la mente depende de las órdenes del comandante.

Por lo tanto para poder comenzar a domarlo necesitamos mandarle un mensaje claro cuando el comandante no aprueba los pensamientos que el ego manda. Este mensaje mandamos de la siguiente manera una vez que identificamos un pensamiento del ego:

  1. Decimos mentalmente “Cancelar, cancelar, cancelar”

  2. Visualizamos mentalmente una cruz roja

Una vez que hemos mandado el mensaje es recomendable salir de la dimensión mental a otra dimensión. Utilizar los 5 sentidos de la dimensión física junto con observaciones positivas es un buen truco ya que nos permite estar en la dimensión física registrando datos positivos del exterior en nuestra mente. Se hace de la misma manera utilizando el poder las preguntas dónde nos preguntamos: 

  • ¿Qué veo?

  • ¿Qué huelo?

  • ¿Qué escucho?

  • ¿qué puedo tocar y como es el tacto de lo que puedo tocar?

  • ¿Cómo me hace sentir mi entorno en el que estoy en este preciso momento?

  • ¿Cuáles son los sabores de lo que estoy comiendo?

Al registrar los datos de tu exterior con tu dimensión física con atención a lo positivo no solo estás rechazando los pensamientos automáticos del ego en tu interior sino adicionalmente estás distrayendo y mandando mensajes positivos sobre tu entorno a tu mente que aportará energía positiva para el resultado de nuestra felicidad y bienestar del instante. Hay que hacer estos pasos una y otra vez, tantas veces que detectamos que el ego está reclamando protagonismo no reclamado por el comandante.

Los pasos resumidos para limitar y dominar el ego son:

  • Identificar pensamientos no deseados del ego

  • Mandar mensaje verbal y visual para rechazarlos

  • Distraer la mente registrando los datos positivos de nuestro exterior utilizando los 5 sentidos

Cuanto más disciplina y constancia tenemos aplicando estos pasos sobre los pensamientos no deseados, cuanto antes nos iremos disminuyendo la cantidad de ellos. Funciona muy bien.

Ya que hemos aprendido sobre cómo cómo identificar, delimitar y dominar nuestro propio ego podemos aprender sobre cómo tratar a las personas con ego muy presente en nuestro alrededor. La forma de actuar del ego en otras personas es igual que opera en nosotros mismos por lo tanto es bastante fácil de detectar. Lo que es importante tener en cuenta es el punto 4 -  Busca aliados para crecer energéticamente. Personas con un ego destacado está en una continua búsqueda de aliados que le puede aportar energía a su egregor y va a intentar involucrarnos y posicionarnos en su causa obteniendo su energía y atención deseada. Como recordamos intenta obtenerlo a través de la atención y la palabra. Por esta razón debemos ser muy conscientes a que prestamos nuestra atención, palabras y acciones en general. En nuestra era actual lamentablemente es más común el uso inconsciente del ego en autopiloto con fines negativos de bajas vibraciones y frecuencias, que el uso del ego con fines conscientes mandado por el comandante con intenciones claras y positivas. Cuanta más claridad y comprensión tenemos sobre cada instante en nuestra vida más bienestar y armonía tendremos. Si detectamos mucho ego en una persona simplemente nos mantendremos neutral y no aceptamos las invitación para unirnos con los egos de los demás. Si sentimos mucha presión por tener que participar, podemos imaginar mentalmente que tenemos un ventilador delante de nosotros que envía las invitaciones y las intenciones de protagonismo de los egos de los demás de vuelta a ellos evitando que lleguen a nosotros. Demos sitio a nuestro comandante para que siempre elija conscientemente los pensamientos y destinos energéticos que están alineados con nuestro bienestar y armonía. Identificar, delimitar y dominar nuestro ego es el primer paso para nuestro poder mental personal.